Almàssera

Proyecto de paisajismo en Almàssera

Un jardín mediterráneo en la huerta

(que transforma un antiguo túnel de lavado).

Este proyecto de paisajismo Apical Jardín en Almàssera parte de una vivienda situada en un entorno estrechamente vinculado a la huerta valenciana. La parcela contaba con vegetación consolidada y una estructura previa, pero necesitaba una lectura más unitaria del espacio: mejorar la privacidad, ordenar los recorridos y construir una relación más natural entre la casa, el jardín y el paisaje próximo.

La intervención se planteó como una transformación progresiva, respetando los elementos existentes que aportaban valor y trabajando sobre ellos mediante nuevas masas vegetales, recorridos más orgánicos y materiales de carácter mediterráneo.

El objetivo no era crear un jardín ajeno al lugar, sino intensificar aquello que ya formaba parte de su identidad. Vegetación adaptada al clima de Valencia, texturas minerales, madera y especies de movimiento ligero permiten que el jardín evolucione con las estaciones y mantenga una expresión natural durante todo el año. El resultado es un paisaje doméstico más íntimo y habitable, concebido como una extensión de la vivienda y no como un elemento independiente de ella.

Paisaje de partida

Un jardín integrado en la huerta de Almàssera

Zona delimitada del jardín de cactus de Museros
Emplazamiento del jardín de cactus en Museros

El jardín antes de la intervención

La parcela disponía de una estructura funcional, aunque algunos espacios permanecían desconectados entre sí y el recorrido principal tenía un carácter excesivamente rígido.

Determinadas zonas estaban muy expuestas visualmente, mientras que otras carecían de una función clara dentro del conjunto. La vegetación existente aportaba madurez, pero necesitaba integrarse dentro de una composición capaz de relacionar todas las partes del jardín.

La intervención se concentró, por tanto, en tres cuestiones esenciales: aumentar la privacidad, mejorar la experiencia de recorrer la parcela y dotar al jardín de una identidad coherente con la arquitectura y con el paisaje agrícola de Almàssera. Más que sustituir lo existente, el proyecto buscó reinterpretarlo.

Objetivos del proyecto

RECORRIDO NATURAL

El sendero estructura el jardín de forma fluida, guiando el movimiento y permitiendo descubrir progresivamente las distintas zonas.

INTEGRACIÓN

El diseño debe mantener una relación natural con la huerta de Almàssera, utilizando vegetación capaz de convivir con el carácter agrícola del entorno.

VEGETACIÓN LOCAL

La plantación debe priorizar especies adaptadas al clima de Valencia, con unas necesidades de agua y mantenimiento contenidas.

ZONIFICACIÓN JARDÍN

La distribución de la vegetación y la verja de madera deben separar ambientes, generar zonas más íntimas y organizar la parcela sin crear barreras visuales pesadas.

Diseño del jardín

El proyecto de paisajismo se organiza a partir de una secuencia de espacios conectados entre sí, evitando una percepción inmediata de toda la parcela. Los recorridos introducen pequeños cambios de dirección y permiten descubrir progresivamente distintas escenas del jardín. Esta estrategia genera profundidad, amplía visualmente determinados espacios y crea diferentes grados de intimidad alrededor de la vivienda.

La vegetación no se utiliza únicamente como fondo decorativo. Su posición define límites, acompaña los desplazamientos y modifica la percepción de la arquitectura a medida que se avanza por la parcela.

El jardín se entiende así como una sucesión de experiencias: zonas más abiertas conviven con espacios protegidos, pasos estrechos conducen hacia áreas más amplias y las visuales se controlan mediante masas vegetales cuidadosamente situadas.

Un sendero entre vegetación mediterránea

 

Uno de los principales elementos de la intervención es la transformación del antiguo recorrido del jardín. Su geometría original se suavizó para introducir un trazado más natural, acompañado de vegetación a ambos lados. El sendero deja así de funcionar únicamente como conexión entre puntos de la parcela y pasa a formar parte de la experiencia espacial del jardín.

Las plantaciones próximas al recorrido generan cambios de altura, transparencia y textura. Algunas especies acompañan el paso de forma ligera, mientras otras crean planos más densos que ocultan parcialmente determinadas vistas. El recorrido se convierte de este modo en una transición entre diferentes ambientes.

Inspiración del jardín desértico

Más que reproducir un paisaje desértico, el objetivo es reinterpretarlo desde una visión contemporánea, integrándolo con la arquitectura y generando un espacio elegante, atemporal y sostenible. El resultado es un jardín de cactus que transmite serenidad, personalidad y una belleza basada en la simplicidad de las formas y el respeto por el entorno.

"El resultado de este proyecto de paisajismo en Almàssera es un jardín mediterráneo contemporáneo que integra vegetación, arquitectura y espacios de uso cotidiano, mejora la calidad ambiental del conjunto y aporta una identidad propia, serena y natural al espacio exterior."

Selección de especies

La selección del proyecto de paisajismo combina especies mediterráneas con otras variedades perfectamente adaptadas a las condiciones climáticas de Valencia. La selección responde a criterios paisajísticos y funcionales: resistencia al calor, comportamiento frente a periodos secos, interés estacional y capacidad para desarrollar una estructura atractiva con el paso del tiempo.

Entre las especies empleadas aparecen palmitos, olivos, salvias, gramíneas ornamentales y plantas vivaces como Muhlenbergia lindheimeriAnigozanthosBulbinePerovskia o variedades de PennisetumLa combinación permite trabajar con distintos portes y densidades con especies estructurales que permanecen como referencia durante todo el año. Algunas de las especies son estas, puedes ver todas las plantas en la ficha de selección de especies.

Bulbine frutescens

Anigozanthos flavidus

Perovskia atriplicifolia

Muhlenbergia lindheimeri

Chamaerops humilis

Pennisetum “Red Head”

Achillea millefolium

Echium candicans

Texturas, movimiento y estacionalidad

Una parte esencial de la identidad del jardín nace de la combinación entre especies con comportamientos, volúmenes y texturas diferentes. La composición vegetal no se plantea únicamente desde el color o la floración, sino desde la forma en que cada planta ocupa el espacio, filtra la luz y se relaciona con las especies próximas. 

El contraste entre hojas rígidas, follajes finos y floraciones vaporosas permite construir profundidad sin recurrir a composiciones excesivamente formales. Algunas plantas generan masas compactas; otras dejan pasar la mirada entre sus tallos. Esta alternancia entre densidad y transparencia ayuda a crear capas vegetales y evita que el jardín se perciba como una superficie plana.

La estacionalidad se trabaja de forma escalonada. No se busca concentrar todo el interés del jardín en un único momento del año, sino conseguir que diferentes especies asuman protagonismo a medida que cambian las estaciones. Las floraciones, la aparición de nuevas hojas, los cambios de tonalidad y la evolución de las gramíneas permiten que la imagen del jardín se transforme progresivamente.

Adaptación al clima de Valencia

La selección vegetal responde a las condiciones propias del clima de Valencia: veranos calurosos, elevada insolación y periodos de lluvia irregulares. Por ello, el jardín combina especies mediterráneas y plantas bien adaptadas a este contexto, capaces de desarrollarse con necesidades hídricas contenidas y mantener interés visual durante todo el año.

La composición se apoya en distintos portes, texturas y cambios estacionales para crear un paisaje naturalista que no depende únicamente de la floración. Esta estrategia permite reducir las necesidades de mantenimiento y conseguir un jardín más equilibrado y coherente con el entorno. En un proyecto de paisajismo en Almàssera, esta relación con el clima resulta especialmente importante: el diseño no intenta reproducir un jardín propio de otras latitudes, sino construir un paisaje contemporáneo conectado con la huerta valenciana y con la realidad mediterránea del lugar.

Materiales y relación con el entorno

Los materiales se seleccionaron en este proyecto de paisajismo buscan la continuidad con la vivienda y con el carácter mediterráneo de la parcela. La madera aporta calidez en determinados elementos construidos, mientras que los áridos y materiales minerales ayudan a integrar los recorridos dentro de la vegetación.

La intención es que la arquitectura del jardín permanezca en un segundo plano. Los elementos construidos ordenan el espacio, pero no compiten visualmente con las plantaciones.

Esta combinación de vegetación y materiales naturales genera una transición progresiva entre la vivienda y el paisaje, evitando límites excesivamente rígidos entre ambas partes.

La madera como filtro y límite

La privacidad era uno de los condicionantes principales del proyecto y se resolvió combinando vegetación de diferentes alturas con elementos construidos capaces de filtrar las vistas sin cerrar completamente el jardín.

En lugar de recurrir a una única barrera opaca, se trabajó mediante distintas capas que permiten proteger las zonas más expuestas, mantener la entrada de luz y conservar sensación de profundidad dentro de la parcela. Los elementos de madera aportan una primera protección visual, mientras que las masas arbustivas y las especies de porte medio y alto suavizan su presencia e integran los límites dentro del paisaje. Esta superposición genera transiciones más naturales entre espacios abiertos y zonas íntimas, evitando una percepción rígida del perímetro.

Riego sectorizado y goteo

La sostenibilidad del jardín se aborda desde el diseño, no como una incorporación posterior. La elección de especies adaptadas al clima mediterráneo permite reducir las necesidades hídricas una vez que las plantas se encuentran correctamente establecidas. Al mismo tiempo, el sistema de riego se organiza por sectores para ajustar el aporte de agua a las necesidades reales de cada tipo de plantación.

No todas las especies reciben la misma cantidad de agua ni con la misma frecuencia. Esta sectorización permite realizar un manejo más preciso del jardín y evita consumos innecesarios. También se tuvo en cuenta el desarrollo adulto de cada planta, evitando densidades excesivas que puedan generar problemas de competencia o requieran podas constantes en el futuro.

El objetivo no es eliminar el mantenimiento, sino diseñar el jardín para que su evolución sea más equilibrada y requiera menos intervenciones correctivas con el paso de los años.

Un jardín mediterráneo de bajo mantenimiento

El carácter mediterráneo del jardín no responde únicamente a una cuestión estética, sino a una forma de diseñar adaptada al clima, al paisaje y al uso cotidiano del espacio exterior. La selección vegetal, la exposición de la parcela y la relación con la huerta condicionan una estrategia orientada a conseguir un jardín equilibrado y razonable en sus necesidades de conservación.

Se priorizan especies capaces de convivir con periodos de calor intenso, elevada insolación y una disponibilidad de agua más contenida. En este jardín, ejemplares de Olea europaea conviven con masas de Echium candicans, distintas variedades de Salvia, Jacobaea maritima y otras especies de follaje gris, junto a floraciones de tonos cálidos y violetas que refuerzan su carácter mediterráneo. La elección busca mantener interés visual durante buena parte del año sin depender de cuidados constantes.

La vegetación se concentra en masas generosas que aportan presencia, profundidad y diferentes grados de intimidad, evitando grandes superficies ornamentales que exijan un mantenimiento elevado. Especies como Echium candicans, por su porte vertical y su intensa floración, o Jacobaea maritima, por el carácter luminoso de su follaje plateado, permiten construir contrastes de textura y volumen sin necesidad de recurrir a una poda continua. El Olea europaea, por su parte, introduce una estructura permanente y vincula visualmente el jardín con el paisaje agrícola mediterráneo que rodea la vivienda.

La combinación de estas especies con salvias y otras plantas de floración prolongada crea un paisaje dinámico, donde el interés no depende únicamente de la flor. Las texturas, el movimiento de las hojas y tallos provocado por el viento, los cambios de color y la evolución estacional forman parte de la composición y permiten que el jardín ofrezca una imagen diferente a lo largo del año.

Mantenimiento y evolución del jardín

La clave de un jardín de bajo mantenimiento no está en eliminar los cuidados, sino en reducirlos desde el propio diseño. En este proyecto, la selección vegetal, las densidades de plantación y la distribución de las masas responden a criterios que facilitan la evolución natural del jardín.

Especies como Olea europaea, Echium candicans, distintas variedades de Salvia, Jacobaea maritima y otras plantas de follaje gris y floración prolongada se combinan según su porte, comportamiento y necesidades hídricas. La elección busca evitar composiciones que requieran podas constantes o una corrección continua de sus formas, favoreciendo en cambio especies capaces de desarrollar una estructura atractiva de manera natural.

De este modo, la vegetación mantiene una apariencia naturalista y ordenada al mismo tiempo, con contrastes de volumen, textura y color que evolucionan a lo largo del año. Esta estrategia permite que el jardín conserve su calidad paisajística con una gestión más racional del agua y del mantenimiento, algo especialmente relevante en el clima de Valencia.

Construcción del jardín

 

El jardín de Almàssera antes de la intervención

La construcción parte de un jardín existente de carácter mixto y composición bastante estática, en el que conviven distintas especies consolidadas que forman parte de la identidad de la parcela. La intervención plantea conservar las palmeras Cocos nucifera, los ciruelos del género Prunus, una conífera Araucaria heterophylla, un olivo y varios palmitos, integrándolos dentro de una nueva estructura paisajística de carácter mediterráneo. El césped común existente se mantiene como superficie tapizante en las zonas previstas.

Uno de los principales trabajos consiste en transformar el recorrido central. El sendero recto de piedra se elimina para dar paso a un trazado más orgánico y envolvente, capaz de introducir movimiento y generar una experiencia más natural al recorrer el jardín. A su alrededor se crea una franja de grava lavada acompañada por especies mediterráneas, construyendo una transición más suave entre el césped, las plantaciones y las distintas áreas de la parcela.

La posición de cada elemento responde a una organización precisa del espacio. La vegetación existente se convierte en el punto de partida y las nuevas plantaciones se distribuyen según su porte, textura y evolución, buscando que el jardín pierda rigidez y adquiera una imagen más naturalista, coherente con el paisaje mediterráneo de Almàssera.

Preparación del espacio

La ejecución comienza con la retirada de la piedra del antiguo sendero, la preparación del nuevo recorrido y el acondicionamiento de las zonas destinadas a grava y plantación. El sistema de riego se adapta posteriormente a la nueva distribución vegetal, combinando soluciones de goteo para las especies mediterráneas con el sistema necesario para mantener correctamente las superficies de césped.

La obra incorpora además una valla de madera que separa temporalmente una parte del jardín. Este elemento permite ordenar visualmente la parcela y mantener definida la intervención durante esta primera fase, dejando preparada la transición hacia una segunda etapa del proyecto, en la que se desarrollará la futura zona de piscina. En el extremo del jardín, junto al corral, el carácter vegetal cambia deliberadamente. Aquí se plantea un pequeño jardín desértico compuesto por agaves, crasas y diferentes cactus, creando un paisaje más mineral y escultórico que funciona como contrapunto al resto de la vegetación mediterránea.

Construcción del sendero

Uno de los gestos principales de la intervención es sustituir el antiguo recorrido recto por un sendero de trazado más libre. Su geometría introduce curvas suaves que acompañan el desplazamiento y permiten descubrir el jardín de manera progresiva, evitando una visión completa de la parcela desde un único punto.

El recorrido se integra dentro de una franja de grava lavada que amplía visualmente el sendero y crea una transición entre el césped y las nuevas plantaciones. Sobre esta superficie mineral aparecen grupos de especies mediterráneas colocados según su porte, textura y volumen adulto. Más que funcionar únicamente como conexión entre diferentes zonas, el sendero pasa a formar parte de la experiencia del jardín. La vegetación se aproxima y se aleja del recorrido, generando cambios de escala, perspectivas y pequeñas secuencias que aportan movimiento a una parcela anteriormente muy estática.

El jardín de cactus y agaves del corral

En el extremo de la parcela, junto al antiguo corral, el jardín adopta un carácter diferente. Esta zona se plantea como un pequeño paisaje desértico mediterráneo, con una composición más mineral y escultórica basada en agaves, crasas y diferentes especies de cactus.

La reducción de las necesidades hídricas y el carácter estructural de estas plantas permiten crear un espacio con identidad propia y, al mismo tiempo, coherente con la estrategia general de bajo mantenimiento. Sus formas geométricas y arquitectónicas contrastan con las masas más blandas y móviles del resto del jardín.

La grava y los materiales pétreos adquieren aquí una mayor presencia, reforzando la sensación de aridez y haciendo que cada ejemplar pueda leerse de manera individual. El jardín del corral funciona así como un final de recorrido y como un contrapunto visual dentro del conjunto, introduciendo una atmósfera más seca, contenida y escultórica.

Separación de madera y segunda fase

La construcción incorpora también una valla de madera que permite separar temporalmente la zona correspondiente a esta primera intervención del espacio reservado para una futura segunda fase, donde se plantea la construcción de la piscina. Esta solución permite que el jardín actual se perciba terminado y ordenado sin condicionar la evolución posterior de la parcela. La madera aporta además un límite más cálido y ligero que otras soluciones constructivas, integrándose con naturalidad entre la vegetación y el carácter rural del entorno.

Acabados del jardín mediterráneo

El resultado transforma un jardín inicialmente abierto y estático en un paisaje más articulado, donde recorrido, vegetación y materiales construyen una secuencia de espacios.

Los ejemplares existentes —Cocos nucifera, Prunus, Araucaria heterophylla, olivo y palmitos— quedan incorporados a la nueva composición, mientras que el sendero curvo, la grava lavada y las plantaciones mediterráneas introducen profundidad, movimiento y una percepción más natural del conjunto.

La transición hacia el jardín más árido del corral y la separación de la futura zona de piscina permiten además que la parcela pueda evolucionar por fases sin perder coherencia. El resultado es un espacio exterior más habitable y mediterráneo, donde la construcción permanece en segundo plano y sirve como soporte para que la vegetación sea la verdadera protagonista.

Resultado final

Proyecto paisajismo en Almàssera

La transformación nos ha permitido a Apical Jardín construir un jardín con una relación mucho más estrecha entre arquitectura, vegetación y paisaje. Los recorridos generan ahora una experiencia más pausada, las masas vegetales aportan privacidad y las distintas zonas de la parcela mantienen una conexión visual sin perder su carácter propio.

La vegetación irá adquiriendo mayor presencia conforme madure. Algunas especies aumentarán su volumen, las gramíneas alcanzarán mayor ligereza y los límites entre las diferentes plantaciones se volverán progresivamente más naturales. El jardín no se plantea como una imagen terminada el día de la entrega. Está diseñado para evolucionar. Con el paso del tiempo, la vegetación irá reforzando la sensación de intimidad y haciendo todavía más difusa la frontera entre la vivienda y el paisaje.

Paisajista en Almàssera y Valencia

En Apical Jardín desarrollamos proyectos de paisajismo para viviendas privadas en Almàssera y diferentes localidades del área metropolitana de Valencia.

Cada intervención parte de las condiciones reales de la parcela: orientación, arquitectura, paisaje existente, necesidades de privacidad y manera de utilizar el exterior. En este proyecto, la presencia de la huerta valenciana condiciona especialmente el diseño. Vegetación, recorridos y materiales mantienen una relación directa con el entorno y permiten que el jardín tenga una identidad propia sin desligarse del paisaje que rodea la vivienda. Nuestro trabajo se centra en jardines mediterráneos, naturalistas y de bajo mantenimiento donde la arquitectura y el paisaje se entienden como partes de una misma experiencia.

¿Quieres transformar tu jardín?

Cada parcela tiene unas condiciones distintas, pero el punto de partida suele ser similar: espacios exteriores con potencial que necesitan una estructura más clara, una vegetación mejor adaptada y una relación más coherente con la vivienda.

En Apical Jardín diseñamos y ejecutamos proyectos de paisajismo mediterráneo para viviendas en Valencia y su área metropolitana, desde la reorganización de jardines existentes hasta la creación completa de nuevos espacios exteriores. Si estás pensando en transformar tu jardín en un espacio más natural, habitable y adaptado al clima mediterráneo, podemos estudiar tu parcela y plantear una propuesta específica para tu vivienda.

Datos concretos del proyecto

  • Superficie intervenida: aproximadamente 1.000 m².
  • Duración de la ejecución: 4 meses.
  • Año del proyecto: 2025.
  • Tipología de intervención: transformación de un jardín existente de carácter rígido y mixto en un jardín mediterráneo naturalista.
  • Número aproximado de especies: unas 30 especies botánicas, seleccionadas por su adaptación al clima, porte, textura y necesidades hídricas.
  • Vegetación existente conservada: palmeras Cocos nucifera, Prunus, Araucaria heterophylla, Olea europaea, Chamaerops humilis, Cupressus en forma de seto perimetral e integrados en la nueva composición.
  • Tipo de riego: goteo en las zonas de plantación mediterránea y aspersión en las superficies de césped.
  • Áridos utilizados: grava lavada, empleada como transición entre recorridos y masas vegetales.
  • Sendero: sustitución del antiguo trazado recto por un recorrido más orgánico, pensado para introducir movimiento y nuevas perspectivas.
  • Preparación del terreno: reorganización de las áreas de césped, creación de nuevas zonas de plantación y adaptación del suelo y del riego.
  • Jardín del corral: composición de carácter más árido con agaves, crasas y cactus.
  • Ejecución por fases: instalación de una valla de madera para separar la zona actual del espacio reservado a una futura piscina.

Autoría fotográfica

Diseño del proyecto de paisajismo: Apical Jardín

Ejecución y obra: Apical Jardín
Fotografías: Apical Jardín / Israel García Montero
Ubicación: Almàssera, Valencia
Año: 2025

Ficha técnica emplazamiento

Parcela residencial situada en Almàssera, dentro del paisaje de la huerta de l’Horta Nord y muy próxima al núcleo urbano de Valencia. El jardín se desarrolla en un entorno de marcado carácter agrícola mediterráneo, donde la relación con la huerta, la exposición solar y la proximidad al litoral condicionan tanto la selección vegetal como las necesidades hídricas del proyecto. Almàssera se sitúa aproximadamente en 39,51º N.

  • Ubicación: Almàssera, l’Horta Nord, Valencia, Comunidad Valenciana, España.
  • Entorno: Parcela residencial integrada en el paisaje tradicional de la huerta valenciana, caracterizado por terrenos agrícolas, caminos rurales y viviendas dispersas.
  • Latitud: ≈ 39,51° N.
  • Clima: Clima mediterráneo de influencia litoral, con veranos calurosos y secos, inviernos suaves y una elevada insolación anual. La proximidad al Mediterráneo contribuye además a una humedad ambiental relativamente elevada.
  • Zona de rusticidad USDA: Aproximadamente 10a, equivalente a inviernos generalmente suaves y episodios de helada poco frecuentes.
  • Lluvia anual: En el entorno de Valencia, aproximadamente 450–500 mm/año, con marcada irregularidad estacional y mayor concentración de precipitaciones durante el otoño.
  • Temperaturas: Temperatura media anual próxima a 18 °C, con veranos cálidos, máximas estivales habituales por encima de 30 °C e inviernos suaves. Las heladas son poco frecuentes en esta zona litoral.
  • Condicionantes paisajísticos: Alta exposición solar, influencia marítima y contacto directo con el paisaje agrícola de l’Horta Nord, factores determinantes para plantear una vegetación mediterránea adaptada, un uso racional del agua y especies capaces de soportar periodos prolongados de calor.

    FAQ

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    ¿En qué consiste este proyecto de paisajismo en Almàssera?

    El proyecto transforma un jardín existente de aproximadamente 1.000 m² en un espacio mediterráneo más natural, dinámico y adaptado al clima de Valencia, conservando parte de la vegetación consolidada e introduciendo nuevos recorridos, plantaciones y zonas minerales.

    ¿Qué vegetación existente se conservó?

    Se mantuvieron varios ejemplares ya consolidados, entre ellos palmeras Cocos nucifera, árboles del género Prunus, Araucaria heterophylla, Olea europaea, Chamaerops humilis, Cupressus en forma de seto. La nueva composición se diseñó alrededor de estos elementos para aprovechar su porte y madurez.

    ¿Cómo se transformó el antiguo sendero del jardín?

    El recorrido rectilíneo existente se sustituyó por un sendero más orgánico y sinuoso. A su alrededor se incorporaron zonas de grava y vegetación mediterránea para aportar movimiento, profundidad y una experiencia más natural al recorrer la parcela.

    ¿Qué tipo de plantas se utilizaron en el jardín?

    La plantación combina alrededor de 30 especies seleccionadas por su adaptación al clima mediterráneo, su resistencia, textura, porte y evolución estacional. Entre ellas se encuentran Olea europaea, Echium candicans, distintas variedades de Salvia, Jacobaea maritima, Cosmos sulphureus, Salvia microphylla, Salvia greggii, Lantana camara, Artemisia, Euonymus fortunei, Muhlenbergia lindheimeri, Pennisetum “Red Head”, Anigozanthos flavidus, Bulbine frutescens, Perovskia atriplicifolia, Lavandula angustifolia, Salvia rosmarinus, Achillea millefolium y Coreopsis. La combinación busca mantener interés visual durante buena parte del año, con floraciones sucesivas, contrastes de follaje y una imagen naturalista adaptada al clima de Valencia.

    ¿Es un jardín de bajo mantenimiento?

    El diseño busca reducir las intervenciones mediante una selección adecuada de especies, densidades de plantación equilibradas y un sistema de riego adaptado a cada zona. El objetivo no es eliminar el mantenimiento, sino hacerlo más racional.

    ¿Qué sistema de riego se instaló?

    Las nuevas plantaciones mediterráneas utilizan principalmente riego por goteo, mientras que las superficies de césped conservadas cuentan con riego por aspersión.

    ¿Qué se hizo en la zona del antiguo corral?

    En el extremo de la parcela se proyectó un jardín de carácter más árido y escultórico, compuesto por agaves, crasas y cactus, acompañado de superficies minerales.

    ¿Por qué se instaló una valla de madera?

    La valla delimita la primera fase del jardín respecto a la zona destinada a una futura piscina. De este modo, el espacio actual queda visualmente resuelto mientras el proyecto puede evolucionar posteriormente.

    ¿Cuánto duró la ejecución del jardín?

    La primera fase de la intervención se ejecutó en aproximadamente cuatro meses aproximadamente, incluyendo preparación del terreno, modificación del sendero, plantaciones, riego, colocación de áridos y elementos de separación.

    ¿Apical Jardín realiza proyectos similares en Valencia?

    Sí. Apical Jardín diseña y ejecuta proyectos de paisajismo mediterráneo para viviendas particulares en Valencia y su área metropolitana, adaptando cada propuesta a la arquitectura, la parcela, el clima y la forma de habitar el exterior.

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